<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828</id><updated>2012-01-13T01:19:39.729-06:00</updated><title type='text'>El Machetazo</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>14</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-4776269618943147357</id><published>2011-12-29T02:16:00.002-06:00</published><updated>2011-12-29T02:41:55.048-06:00</updated><title type='text'>Fábula de los leones risueños</title><content type='html'>Cuentan los que cuentos cuentan que la mesa era marrón y sobre su superficie brillaba el reflejo del sol, que para cuatro leones era una estrella de 75 vatios.  La gloria de aquellos leones era el descontrol de una gacela que convulsionaba sobre la mesa, fijada al mantel por una serie de alfileres, casi casi como muñequita de vudú.  Y de repente la gacela sufrió una serie de espasmos espantosos y se extendió en la mesa cual cruz de San Andrés, quedando la lengua afuera y los ojos abiertos con una expresión chistosa.  Y los leones explotaron en carcajadas que parecían de hiena, y de pensar que parecían hienas más risa les daba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se intentaron calmar pero no pudieron.  Los leones se tragaban la risa, pero al voltearse a mirar los unos con los otros, les ganaba la gracia del chiste que se hacía viejo, yerto, morado y podrido.  Por un momento pensaron haberse reconfortado de semejante ataque hilarante, pero la danza lenta del rigor mortis le pareció tan ridícula a los leones que volvieron a caer en las garras de los colmillos.  Es decir, de los colmillos expuestos por la risa.  Ya varias noches y muy posiblemente sus días se habían sucedido, y la risa era una infección rica pero dolorosa, que les llenaba las panzas de aire a los leones, y los retorcía de emoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana del jueves, según cuentan, cayó muerto el primer león.  Quizás de inanición, quizás de agotamiento.  Los tres restantes ahora reían pero tambíen lloraban, y así fue con el segundo, y el tercero, y el cuarto, que a bien viene acortar la historia.  Una vez los cuatro leones yacían quietos, los hocicos contra la mesa, besando el reflejo propio del sol de 75 vatios que desde la altura los iluminaba, la gacela se incorporó y, luego del sobresalto inicial que le causó la imagen de los cuatro leones sobre la mesa, casi que como en acción de gracias por el festín que se avecinaba,  se los comió a los cuatro en pocas mordidas.  Saliendo del recinto, rechoncha y satisfecha, le dio por reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La moraleja es que si la mesa es marrón y sobre su superficie brilla el reflejo del sol; que si el sol es de 75 vatios, y la gacela se extiende bajo éste, la gacela puede violar ciertas leyes naturales, y salir del recinto con cuatro leones en la panza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-4776269618943147357?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/4776269618943147357/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=4776269618943147357' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/4776269618943147357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/4776269618943147357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2011/12/fabula-de-los-leones-risuenos.html' title='Fábula de los leones risueños'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-5684505649569398961</id><published>2011-12-13T01:47:00.003-06:00</published><updated>2011-12-13T01:56:23.935-06:00</updated><title type='text'>Una balada</title><content type='html'>Le miro los ojos, rubicundos, hambrientos, desesperados.  El gesto de su rostro es evidencia de siglos de existencia vana, del galope inquietante de la muerte.  Su nariz, mientras no se le vea de perfil, es el único atisbo de que alguna vez hubo juventud.  Sus labios están resecos, partidos, incapaces de besar.  El cuello es una pradera de barba interrumpida, infartada, que creció a medias.  Sus hombros fueron la cruz de un toro de lidia, llenos de fuerza y bravura, listos para recibir cualquier arremetida.  Esos hombros son ahora un desierto lunar, estéril y accidentado.  "La noche se nos vino encima, y ni cuenta me di de la puesta del sol".  Pero un alma tan condenada no puede recibir el tiro de gracia de saber su propia muerte.  Entonces miro de nuevo esos ojos rubicundos, miro ese rostro con desprecio y reproche, y por fin doy vuelta para dejar el espejo atrás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-5684505649569398961?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/5684505649569398961/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=5684505649569398961' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/5684505649569398961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/5684505649569398961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2011/12/una-balada.html' title='Una balada'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-6131333082796114216</id><published>2010-07-18T04:15:00.004-05:00</published><updated>2010-07-18T04:19:27.178-05:00</updated><title type='text'>La Raíz</title><content type='html'>Era todo músculos y pelos.  La criatura yacía en medio del salón, como  queriéndose dejar ver, y dejándose vencer por un profundo sueño.  Todos  nos fuimos acercando, asombrados, hasta casi tener la criatura a nuestro  alcance.  La música cesó, las conversaciones fueron callando y sólo  sobrevivía un rumor que fue reduciéndose a suspiro y, por fín, un pétreo  silencio.  Dos preguntas nos formulábamos:  Cómo había llegado la cosa  aquella a la mitad del salón sin llamar la atención de nadie? y, por  Dios, qué era esa cosa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio hizo el efecto contrario,  pues en vez de poder acercarnos desapercibidos y poder atraparla, la  cosa alzó lo que fuera su cabeza, una masa de colores térreos e invadida  de protuberancias, y al instante abrió unos ojos enormes, pánicos, unos  ojos de una humanidad que hasta esta noche me persiguen, me atormentan,  me erizan la piel.  La imagen chocante de una bestia enana que abría  sus ojos angustiados nos arrancó a todos un gemido, y el gemido nuestro  le arrancó un alarido a la cosa, cuyos ojos inmerecidos miraban a todas  partes sin parpadear.  El alarido fue aún mas horroroso que la mirada:   fue una tos alargada, un auxilio de ahogado, una mujer agonizante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desesperada,  la bestia brincó y se incorporó, y al momento salió corriendo -  reptando, más bien - con dirección a las escaleras.  Subió con trote  desesperado, y fue a resguardarse bajo la oscuridad del segundo piso.   Inmóviles, todos abajo mirábamos el techo como queriendo atravesarlo,  para pillar a la cosa.  Pero el miedo nos clavaba en la planta baja y  sólo atinábamos a oir aterrados los golpes secos que delataban el  merodeo de las pezuñas de la criatura, su torpe, acaso aterrorizado,  deambular por los rincones de la segunda planta, hasta que todo fue  silencio.  Y pasaron largos minutos antes de que alguien volviera en sí  y, creyendo haber sido víctima de alguna broma psíquica y colectiva, no  pudo seguir creyendo lo que pensaba haber visto, y decidió subir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subió  dubitativo, dando pasos largos, tanteando con cada escalón su coraje,  apenas iluminado por su lámpara de gas, y se perdió en la oscuridad del  segundo piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Por el amor de Dios." Se le escuchó decir, pero  con una calma que por algún motivo resultaba más tétrica que un alarido.   Todos, que pretendíamos seguir los acontecimientos mirando fijamente  al techo, bajamos la mirada por un momento y nos vimos los unos a los  otros con incredulidad, pero pávidos todavía.  De repente se escuchó un  gemido, un ahogo. Y varios golpes contra muebles y paredes.  Y una masa  que parecía un tronco muerto comenzó a rodar por las escaleras.  La  masa, una raiz gigante, gorda, pero muerta, fue a parar a la mitad del  salón.  Tenía, sin embargo, forma de humano, y nuestra curiosidad nos  obligó a acercarnos a inspeccionarla.  Era el valiente! El que subió! en  su cara se registró el gesto de un dolor insoportable.  Al momento, la  raíz comenzó a convulsionar estruendosamente y, nosotros pensando que  adentro estaría atrapado el valiente tratando de escapar, comenzamos a  golpear la raíz tratando de romperla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces, al lograrlo,  saltó hacia afuera una centena de ranas chiquitas y amarillas, que se  lanzaron sobre los presentes.  Dios, qué horrible fue! las ranas crecían  frente a nuestros ojos, y se hacían gordas, y quienes las tocamos  comenzamos a ver verrugas y mezquinos crecer en la piel, y convertirse  en conchas de mar, en retazos de carne, en nautilinos y otros moluscos  que, así  como crecían, así mismo morían y se fosilizaban en nuestra  piel.  Sería acaso la raíz una fuente cosmogónica de demonios, porque  el brote de bestias era incesante: a las ranas le siguieron una plaga  de langostas descomunales, verdes y marrones, ruidosas, malignas,  asesinas..Dios! qué asco! Los malditos grillos a mí, especialmente a mí,  me desesperaban, aterrizaban en mis piernas y en mis brazos, y no sabía  yo si lidiar con las ranas o sacudirme a los grillos.  Y en esas mismas  estaban los demás, mortificados, adoloridos, aterrados, y confundidos.   Y por esa misma confusión no vimos a una serpiente gorda y blanca, que  tranquila se deslizó hasta el umbral de la puerta principal, como  queriendo bloquearla, y volteó a mirarnos a todos haciendo un ruido como  de susurro. Tenía una boca extraña, enmarcada por dos picos o colmillos  prominentes que salían de su nariz y su mandíbula, y unos ojos de  reptil, pero grandes y expresivos, humanoides, divinos, ojos de  presciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué no daría por haber tenido una premonición? Por  no haber asistido? Era todo esto verdad?  Creo que todos nos  preguntábamos eso. La culebra abrió la boca y entonces, con voz  profunda, monárquica proclamó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Bienaventurado el hombre que teme  a Dios; mas el que endurece su corazón, caerá en el mal."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y  entendimos entonces que ya era muy tarde para buscarle respuesta a  aquellas preguntas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-6131333082796114216?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/6131333082796114216/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=6131333082796114216' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/6131333082796114216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/6131333082796114216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2010/07/la-raiz.html' title='La Raíz'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-6730975248324618052</id><published>2010-01-29T04:34:00.005-06:00</published><updated>2010-02-03T02:18:08.399-06:00</updated><title type='text'>Paralelepípedo, Volumétrico, Atómico y Coloide (Volumen 1: Los Autómatas)</title><content type='html'>Los autómatas eran tres y eran idénticos.  En la oscuridad del armario en que se escondían enrevesados, exhalaban la última humarada y se dormían pánicos.  Amanecía y quien los imaginara, los maquinara y los construyera, caballero que respondía al nombre de Igor Chigorín, caminaba una media legua para conseguir agua, que le servía tanto para su aseo diario, como para cocinar y, por supuesto, alimentar las bestias mecánicas cuyos sistemas no resucitaban cada día de no ser por el vapor que propulsaba sus engranajes.  Llegando a casa,  se acercaba sigiloso a la madriguera de los autómatas, que ya tiritaban de sentir al caballero acercarse.  Miedo infundado! Armatrostes cobardes! si yo vengo es a darles vida! a ofrecerles un poco de mi aliento cuasidivino y cosmogónico que, gracias a siglo y medio de neo-clasicismo, me facultan para ofrecerles la maravilla de ser ínfimamente parecidos a un humano!  Y mientras duraba la diatriba, llenaba los contenedores de agua de cada uno de los autómatas y giraba ciertas palancas que, al activar poleas y generar fricción y calor, calentaban el contenedor hasta que el agua bullía y los pistones pateaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertaban los autómatas que eran tres y eran idénticos, y no sólo eso sino que además los tres se llamaban José María, y no sólo eso sino que además eran humillados con transgresiones de identidad sexual.  Cualquiera podría jurar que los autómatas se sentían hombres; quien los viera sentía que eran hombres; al moverse, se movían como hombres; sin embargo, los tres autómatas llevaban peluca, falda y un corpino ajustadísimo que les maltrataba el aluminio del costillar, y adornado además de un par de glóbulos de goma.  La falda de Jose María era azul, la del otro José María era roja, y la del tercero era verde.  No habría mejor forma para diferenciarlos.  Igor Chigorín pulsaba ciertas teclas en cada uno pero, para evitar equivocaciones, repetía sus comandos en voz alta y acariciaba sus bestias mecánicas hasta verlos entrar en acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, los autómatas formaban una fila y marchaban con cadencia de bailarinas de can-can, alzando las faldas para mostrar las rodillas, girando el rostro con coquetería, haciendo saltar las gomas en los corpinos.  Jose María el de la falda roja seguía su camino hasta el piano y con suma destreza digitaba un repertorio que incluía varios conciertos para piano siendo entre ellos su preferido el Concierto para piano No. 21 de Mozart.  Jose María el de la falda azul caminaba con gesto y posturas pensativas de un lado al otro del recinto, deteniéndose cada cierto tiempo (según lo indicaran los algoritmos que lo regían), para hacer una expresión de epifanía y, haciendo uso de un complejísimo sistema de cuerdas y cajas resonantes, ladraba con esfuerzo pro-humano numerosos poemas de Wordsworth y de Coleridge.  Jose María el de la falda verde, con una sonrisa soldada en la lata de su rostro, seguía a Igor Chigorín por todas partes, sentándose en sus piernas, agarrándolo de la mano, abrazándolo, pero sometido a un comando malévolo e interminable que lo obligaba a suspender cualquier actividad, y comenzar a aplaudir enérgica y emocionadamente cada vez que cesaran los versos en ladrido, o la música del piano.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-6730975248324618052?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/6730975248324618052/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=6730975248324618052' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/6730975248324618052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/6730975248324618052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2010/01/paralelepipedo-volumetrico-atomico-y.html' title='Paralelepípedo, Volumétrico, Atómico y Coloide (Volumen 1: Los Autómatas)'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-4372214084235424872</id><published>2009-12-02T06:19:00.001-06:00</published><updated>2009-12-02T14:28:58.237-06:00</updated><title type='text'>La Orgía de Bucaramanga</title><content type='html'>Desde el país del Pocabuy y el Magdalena, los esclavos de furibunda lascivia bajaban, encadenados o libertos, buscando mujeres con quienes pudieran mitigar las penas. El silbido se convirtió en melodía, la melodía en una danza de cortejo. Era un movimiento atrevido de caderas y un repetitivo roce de muslos. El fatídico ritmo, irresistible, intolerablemente exquisito, descendiente bastardo de Guinea, reptó por las piernas, se coló por las uretras de los penes y las vaginas, violentó estómagos y corazones, y llegó a morar en los sesos hasta que el verbo se hizo sustantivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprendimos a llamarle cumbia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas resmas bucólicas y algunos siglos después, en pleno furor del vigésimo, María regresaba a Bucaramanga de su luna de miel con José, el Tapatío.  Los recibieron del largo viaje con una verbena que para poder ser necesitó de dos cuadras enteras sin tráfico y una treintena de mesas de seis plazas.  Con el perdón de los ávidos de minucias descriptivas, quien les transcribe estas memorias se limita a comentar que las viandas eran excesivas y variadas, y el licor igualmente surtido.  Los recién casados parecían pasar una excelente velada, pero como nadie sabe la cruz que carga el otro, lo más seguro es que ni las amigas más íntimas de María, que la habían rodeado para ponerse al tanto en todos los chismes de barrio y los detalles de la luna de miel, percibieron la callada manera de la esposa, que evitaba miradas y apenas sonreía.  Así mismo, pocos o acaso nadie sabría de lo que moraba en la cabeza de José, el Tapatío, explayado entre sus amigos, medio mareado, mientras se relamía los bigotes mientras su mirada se anclaba permanente en su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de repente lo inevitable: una cumbia barroca, de órganos graves, voluptuosa, comenzó a retumbar en el aire, y Juan comenzó a caminar hacia María, para sacarla a bailar.  Al ver a su ex-novio acercarse, María, que había rezado para que no se materializara lo que hacía unas horas era una preocupante premonición, se puso lívida y sólo atinó a buscar la mirada de su marido que seguía sentado, pero enrojecido y con un rictus de incredulidad al ver la atrevida decisión de aquél hombre; al caer en cuenta de la mirada pánica de su mujer, asintió pontíficamente y siguió quieto como toro de lidia queriendo tantear qué tan bueno era el torero con la capa.  La mano trémula correspondió a la mano viril que la invitaba.  La cintura fría se dejó calentar por el brazo firme que la atrapaba.  El ombligo de María comenzó a sentir la hombría de Juan y, en medio del silencio que nunca quebrantaron ninguno de los dos, sus miradas se cruzaron y ambos se dieron de frente con una montaña de cenizas que todavía quedaban incandescentes.  No sé si fue intencional o no, pero hoy podría asegurar que el detonante fue el gesto, al parecer inocuo, que hizo María al deslizar la mano por el pecho de Juan.  Entonces José, el Tapatío, se abalanzó sobre la pareja como queriendo acabar con los dos, pero, en un instante providencial, alcanzó a serenarse un poco y, en cambio, con gesto tosco apartó a Juan de su mujer mientras la abrazaba y se acomodaba él para continuar el baile.  En seguida, María tuvo la imagen de un espejo quebrándose, pero volvió a sí, la faz yerta, la nariz sofocada por el anís y las mejillas hastiadas de los labios grasosos de su marido.  Buscó un respiro donde no debió: en los ojos de Juan, y su marido la pilló.  Enfurecido, la lanzó hacia el grupo de hombres donde estaba Juan, insultándola, regalándola, mandándola a que bailara esa música pecaminosa y maldita con quien quisiera y como quisiera, como lo hacen las rameras.  Queriendo ser rebelde pero llena de miedo, María se puso a bailar con todos, por turnos y a la vez, y la tocaban, le besaban el cuello y los hombros, las manos le acariciaban los costados y la baja espalda, los muslos se entrelazaban.  Fueron segundos, pero para José, el Tapatío, esas imágenes se sucedieron en una eternidad y, despertando furibundo de la emborrachada quietud, fue en busca de su mujer, no para rescatarla del pulpo de tentáculos ganosos, sino para ejercer él mismo el castigo.  En medio de las miradas horrorizadas, comenzó a meter la mano debajo de la falda de María mientras la aprisionaba por el cuello con la otra.  Su ebriedad se hacía evidente por las torpes embestidas que daba con su pelvis, como queriendo penetrar.  Con sus gritos y sus insultos callaba el llanto y los gritos de auxilio de María, mientras ella forcejeaba contra su marido y con sus manos se defendía de la mano abusiva de José, el Tapatío, que pellizcaba y agarraba por todas partes.  Juan, que parecía el único que se sacudió la peligrosa modorra del licor, corrió hacia los recién casados y alcanzó a separar a María de su marido, mientras la emprendía a golpes contra José, el Tapatío, que hacía lo suyo por defenderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la sordera pasó y le siguió un molesto silbido, todos entendieron la causa de semejante estruendo:  José, el Tapatío yacía en el suelo con la cabeza abierta y humeante, y un charco de sangre que crecía rápidamente mojaba el pavimento.  Juan, pávido, dio un brinco hacia atrás y con desespero se limpió las manos que alcanzaron a untarse de sangre.  En medio de la confusión y el llanto de María, todos buscaron la proveniencia de aquella bala certera y fatal, y calle arriba, ni siquiera corriendo sino con un trote tranquilo, un hombre cruzaba hacia la izquierda, buscando la avenida, para perderse en el anonimato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui yo aquel buen vecino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-4372214084235424872?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/4372214084235424872/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=4372214084235424872' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/4372214084235424872'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/4372214084235424872'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2009/12/la-orgia-de-bucaramanga.html' title='La Orgía de Bucaramanga'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-1622431643318295437</id><published>2009-09-30T05:27:00.000-05:00</published><updated>2009-09-30T05:28:24.876-05:00</updated><title type='text'>Desde Aquí, el Valhalla!  Desde Aquí, el Hel!</title><content type='html'>"Fuimos una centena los sepultados bajo las nieves perpetuas. Nuestros cuerpos han de seguir escondidos bajo el manto blanco y nórdico que con nadie es pío. Lo que quedó, invisible, intocable, inviolable, son unas voces intransigentes de dolor y de llanto que rescataron las valquirias. Y apretados entre sus divinas garras, gritábamos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"...Desde aquí, el Valhalla!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Y reposamos sobre la brisa que muestra el porvenir y vimos la reconstrucción de las ruinas y la luz que primero chispeaba, la vimos multiplicarse, hacerse más incandescente, titilante, y convertirse en rayos y centellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Y al ver esas imágenes gozosas decidimos descansar."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Fuimos una miríada los astutos que reptamos sobre los claros y las piedras y nos escondimos bajos las nieves perpetuas. Silentes, atentos, temerosos, mirando a nuestros hermanos caer agonizantes y manchar el blanco de sangre, negra bajo la luz de la luna. Los ojos rubicundos, buscándonos a nosotros, los otros, los incapaces de luchar. Y cuando las espadas cesaron de blandir, y se hizo el silencio, corrimos felices en dirección al país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"...Desde aquí, el Hel!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Y la tierra se abrió vomitando una luz rojiza y putrefacta y sus lenguas salieron en busca de nosotros, y el cuerpo fue una inmensidad de dolor, insoportable, y entendimos, caminando entre los Nastrond, el castigo a los cobardes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Desde entonces, y hasta siempre jamás, nuestro lóbrego lamento."&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-1622431643318295437?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/1622431643318295437/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=1622431643318295437' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/1622431643318295437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/1622431643318295437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2009/09/desde-aqui-el-valhalla-desde-aqui-el.html' title='Desde Aquí, el Valhalla!  Desde Aquí, el Hel!'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-3671545001309105750</id><published>2009-08-31T02:38:00.001-05:00</published><updated>2009-08-31T02:41:46.432-05:00</updated><title type='text'>Historia Breve de Un Amor Conciso Que Fue Tan Concreto Que No Alcanzó A Ser Amor</title><content type='html'>Erase una vez un hombre que tenía una patológica afición a las nalgas.&lt;br /&gt;Y una mujer que, de tantas represiones infantiles, hacía amores silentes.&lt;br /&gt;Y una cama delatora que hacía un escándalo de tornillos y resortes.&lt;br /&gt;Y un cuarto que nunca dejó de oler a almizcle.&lt;br /&gt;Entonces un día todavía no eran nada, pero igual se revolcaron.&lt;br /&gt;Entonces él la puso en varios números y desafió varias leyes de la física.&lt;br /&gt;Entonces ella se aguantó las ganas de llorar y más bien mordió.&lt;br /&gt;Y entonces se fue él para su casa,&lt;br /&gt;Y hasta el sol de hoy.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-3671545001309105750?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/3671545001309105750/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=3671545001309105750' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/3671545001309105750'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/3671545001309105750'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2009/08/historia-breve-de-un-amor-conciso-que.html' title='Historia Breve de Un Amor Conciso Que Fue Tan Concreto Que No Alcanzó A Ser Amor'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-8724980116725795029</id><published>2009-07-04T03:06:00.005-05:00</published><updated>2009-07-05T03:05:01.706-05:00</updated><title type='text'>L'Enfant Terrible</title><content type='html'>La versión más aceptada por la comunidad era aquella extraída de la misiva que recibió Sir Horace Walpole, IV conde de Orford, fechada el día 13 de abril de 1768.  Según palabras textuales de madame du Deffand (o cuasi-textuales, dispensen la atrevida aproximación), su excelencia el marqués "le ordenó que se desnudara totalmente. Ella se arrojó a sus pies rogándole que la respetara porque era una mujer decente. El la amenazó con una pistola que sacó del bolsillo y en esta forma la obligó a obedecer.  Luego la amarró de pies y manos y la azotó salvajemente.  Ya que estuvo bañada en sangre, él le aplicó un ungüento en las heridas y la dejó acostada".  Etcétera, etcétera, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi versión dista abismalmente de la ya mencionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que el marqués de Sade, a quien yo, por ser de mi confianza y ponderación, llamo más bien Donatien, conoció a la prostituta Rose Keller cuando iba camino a su casa en Arcueil, y que, conmovido por el lóbrego estado de la "dama", decidió contratarla como ama de llaves. Y el testimonio de la llamada Rose Keller es cierto al afirmar su asombro cuando se encontró con las acolchonadas paredes y las ventanas reforzadas y duplicadas de los aposentos de Donatien.  Pero no fue el asombro que ahora afirma que experimentó, similar al temor y la intranquilidad, sino un asombro incendiario que la ruborizó y le causó una concupiscente transpiración.  De haber sentido tal intranquilidad, Keller habría preguntado con afán a qué se debían las paredes y las ventanas, por decir lo menos.  En cambio, después de mirar alrededor con una inevitable sonrisa, buscó la mirada del marqués y le guiñó el ojo.  ¿Acaso no intuye la res cuando va camino al matadero?  Algún diálogo que ignoro sucedió y fue así como Donatien invitó a Keller al sótano.  Una vez allí, ambos se prestaron a un juego de seducción que ya pintaba una peligrosidad insoslayable.  Comenzó un reto de resistencia en el que cada uno se turnaba la descarga de tremendas bofetadas, el cual, por supuesto, ganó el marqués.  A medida que Keller gemía de dolor y placer, Donatien apenas si podía disimular el bulto que se asomaba terco de su entrepierna.  Entonces su excelencia sacó de un armario una fusta que enarboló con orgullo pero, al mismo tiempo, tanteando los intereses y reacciones de la moza quien, muy a su sorpresa, lanzó una larga carcajada y se dió vuelta, en cuatro patas, cual perra amodorrada, empinando el derriere hasta que el seno de las nalgas quedó abierto y desnudo de pudores.  La intensidad de aquellos latigazos es inefable, pero no hubo gritos de dolor, sino gemidos de placer,  cada vez más gozosos, cada vez más intensos. A estas alturas, el sexo de Donatien era un mástil de suma inflamación, y era una bestia de lidia en posición de embestir, pero el marqués no sucumbía al facilista recurso del coito.  Más bien distraía la necesidad animal azotando con más fuerza a Keller, quien, a su vez, todo su tronco trémulo, se ahogaba en salivaciones orgásmicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero he aquí el infame paso a la insoslayable peligrosidad: Habiendo saciado el deseo, Rose Keller intentó ponerse de pie, pero un monstruoso azote en la espalda la mandó de bruces al suelo.  El marqués de Sade, en la meseta de su proceso sexual, intensificó los azotes y los acentuó con vituperios escandalosos, irrepetibles, y fue cuando comenzó a ver la sangre brotar de las heridas que perdió la capacidad de raciocinio y se convirtió en un tremebundo animal espasmódico, babeante y eyaculante que, no por piedad sino por agotamiento, terminó por cesar la homicida empresa y desplomarse casi dormido.  Al despertar, se encontró con el rostro patibulario de Keller, que al momento demandó una considerable suma de dinero por los favores sexuales y las heridas recibidas.  El marqués, por supuesto, no accedió a entregar suma alguna de dinero y la sacó a empujones de su morada.  El resto (desde ese mismo día, hace ya dos años, hasta el sol de hoy), es vox populi, la historia que cada uno de ustedes ha escuchado y repetido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que cómo sé yo todo esto?  Sepan ustedes que las paredes acolchonadas y las dobles ventanas no eran los únicos extraños atributos de la casa del marqués Donatien Alphonse Francois de Sade.  Estratégicamente puesto, un sistema cóncavo de espejos repetía cualquier reflejo desde cualquier ángulo de cualquier habitación, y fue así como la sucesión de fabulosas imágenes, desde el momento que Rose Keller entró a la morada, hasta el momento en que fue largada, llegaron hasta el diminuto rincón en el que yo me escondía, consintiendo en silencio una insoportable erección.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-8724980116725795029?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/8724980116725795029/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=8724980116725795029' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/8724980116725795029'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/8724980116725795029'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2009/07/lenfant-terrible.html' title='L&apos;Enfant Terrible'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-6399274795438318250</id><published>2009-06-15T15:21:00.001-05:00</published><updated>2009-06-15T15:21:35.638-05:00</updated><title type='text'>Invectiva En Un Solo Aliento</title><content type='html'>(y de ser posible, en una sola nota)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación una eufórica exclamación de guerra de una legión de payasos recientemente desempleados por culpa de una osada y de por sí bastante inútil e infructuosa pretensión de huelga con la que buscaban al menos un ápice de igualdad tanto en la forma como en el trato que se les daba y que en nada se igualaba a la de los temibles y respetados domadores de bestias o a los malabaristas de pinos incandescentes o cuchillos de carnicero y sin olvidar el evidente abismo salarial que sistemática y gradualmente se acrecentaba entre los unos y los otros rubros que conformaban la que en otrora fuera el gran emporio del entretenimiento entre feudos y burguesías pero que ahora se han reducido a la troupe deprimente y viciada que repite espectáculos y rutinas histriónicas bajo una carpa decimonónica que se pudre bajo el sereno y se llena de voces fantasmales y del claquear de costillares enjau!ados cuales fieras reposando una portentosa cena:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Esta es una eufórica exclamación de guerra lanzada al firmamento en contra del sistema y la institución que a nosotros los payasos recientemente nos ha desempleado por culpa de una bien intencionada pretensión de huelga con la que buscamos al menos un ápice de igualdad tanto en la forma como en el trato que se nos da y que en nada se iguala a la de los domadores de bestias o a los malabaristas de pinos incandescentes o cuchillos de carnicero y sin olvidar el evidente abismo salarial que sistemática y gradualmente se acrecenta entre ellos y nosotros los que conformamos la que en otrora fuera el gran emporio del entretenimiento entre feudos y burguesías pero que ahora nos vemos reducidos a la troupe deprimente y viciada que repite espectáculos y rutinas histriónicas bajo una carpa decimonónica que se pudre bajo el sereno y se llena de voces fantasmales y del claquear de costillares enjaulados cuales fieras reposando una portentosa cena!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-6399274795438318250?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/6399274795438318250/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=6399274795438318250' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/6399274795438318250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/6399274795438318250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2009/06/invectiva-en-un-solo-aliento.html' title='Invectiva En Un Solo Aliento'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-1745570516329664763</id><published>2009-05-08T03:07:00.011-05:00</published><updated>2009-05-09T15:08:08.619-05:00</updated><title type='text'>Parábola De Un Tal David, Que Saborea La Mantequilla De Atrás De Las Orejas</title><content type='html'>Es esta la parábola de un tal David, que un día se rascó detrás de las orejas y sintió la piel resbalosa y húmeda, y una película de grasa le cubrió la yema de los dedos, y se frotó las yemas sintiendo la fricción de la película de grasa, y luego acercó la yema de los dedos a su nariz y sintió un olor salado que le produjo una profusa salivación, razón por la cual no pudo contener las ganas de pasar la lengua por el índice, por el pulgar, y chupar los dedos hasta que de aquel sabor no quedara nada. Le pareció imposible que sus secreciones fueran de sabor tolerable y casi comestibles, así que decidió descubrir que tanto de su cuerpo era comestible.  Se desnudó, se lavó las manos, se rascó el cabello y probó, y escribió en su libreta.  Pasó los dedos por las muelas, probó, y escribió en su libreta. Raspó la mantequilla de atrás de las orejas, la de las comisuras del cuello, la concupiscente salsa del ombligo, el queso de la ingle y el glande, olió y probó, y anotó en su libreta. Y el índice precursor bajó por el escroto hasta llegar al valle de las nalgas que el tal David sospechaba de flora y fauna como en la Cucaña y, en efecto, descubrió el bálsamo metálico que con rigor científico olió y probó, y anotó en la libreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una centella de luz le atravesó el seso y dedujo entonces lo que es el amor: El amor es el mecanismo por el cual el hombre pretende volver a la nutrición autótrofa, como las embriofitas, y como el niño gordito, o la señora deprimida, el hombre, para saciar tal necesidad busca pues el plato más gustoso, cosa que los laicos llaman atracción y que no es otra cosa más que el cocodrilo que acecha a la mejor cebra, no para tirársela, sino para almorzársela, pero nosotros no, nosotros no sabemos almorzarnos al prójimo, sino arrinconarlo en los baños y buscarle las secreciones, pero no me lo creo, he de confirmarlo con mi costilla. Y éste tal David llamó a su costilla, que vino con esperanzas de cine, o de una cena en las afueras, o por lo menos una buena zarandeada en la playa, pero resulta que el tal David le pide que se desvista, y ella muy sumisa hace lo pedido, y se queda expectante, indefensa, esperando el golpe, pero no, siente el dedo detrás de la oreja, y oye una aspiración y un chasquido de lengua y un bolígrafo pasando por papel, y luego el dedo sacando mantequilla del cuello, y salsa del ombligo, y queso de la ingle, y bálsamo del culo, y a continuación la aspiración, el chasquido de lengua, la anotación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues sí, como lo había sospechado, las sales y los dulces y los óxidos eran los de su preferencia.  Demandó a su costilla que no se moviera, y el tal David decidió avanzar un paso más, definitivo y gigantesco, en el juego de la evolución.  Con gesto tremebundo se abalanzó sobre su cebra, abrió las fauces y clavó los incisivos y los caninos. Alcanzó a sentir la piel desgarrándose pero una bofetada frenó en seco su proceso y lo obligó a recobrar la cordura, pero no la cordura cordura, sino una que ahora lo hacía concluír que era la mantequilla de atrás de sus orejas por la que tantos lo buscaban, le hablaban, le prestaban atención. Se lo querían comer, porque los cocodrilos también buscan la nutrición autótrofa, y no le quedó más que salir corriendo y empezar a raspar la mantequilla, el queso, la salsa, y restregarlo en las paredes, dejando falsos rastros por las calles, por los parques, y se detuvo en una tiendecita a comprar tres latas de leche condensada, y temiendo ser cebra, siguió su desbocada huída, hasta que fue a desplomarse exhausto al rincón tenebroso de una estación de tren que nadie frecuentaba.  Para borrar cualquier rastro de humanidad se echó la leche condensada encima y la untó por todo el cuerpo.  Aliviado, el tal David se hundió en un profundo sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una lástima que este tal David, entre tantas disecciones y tantas ideas fabulosas, no haya podido pensar por un momento que, si la cebra se revuelca en un charco de azúcar, acaso lograra despistar al cocodrilo,  pero difícilmente evitaría ser devorada por las hormigas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-1745570516329664763?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/1745570516329664763/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=1745570516329664763' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/1745570516329664763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/1745570516329664763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2009/05/un-tal-david-saborea-la-mantequilla-de.html' title='Parábola De Un Tal David, Que Saborea La Mantequilla De Atrás De Las Orejas'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-7123670574512187282</id><published>2009-04-06T01:15:00.003-05:00</published><updated>2009-04-06T01:42:08.196-05:00</updated><title type='text'>1997</title><content type='html'>Quiero volver, aunque sea por un instante, al 97.  Sentarme en la terraza o en la berja, respirar el pastoso olor de los almendros y ver que cae la noche y sube una luna redonda y pálida.  Que vuelvas a correr por la sala, por el comedor, que te metas a las alcobas y me vuelvas a ver allí, abstraído. Vuélvete a sentar al lado mío y acaríciame la rodilla. Pregúntame por qué Policarpa Salavarrieta en el billete de diez mil. Pídeme que salgamos a sentir esa brisa potente, huracanada, que te alza la faldita y alborota los cabellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cabellos de león.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero volver, aunque sea por un instante, a mi casa.  Tratar de sentir que no soy más un extranjero.  Que pertenezco o que me pertecenece.  No tener que decir adiós. Sentarme en la terraza o en la berja, mirar el firmamento e imaginarlo rojo y apocalíptico, o genético, pero tranquilo, silente, extenso, eterno.  Y entonces verte ahí, sentada al lado mío, como escudera de futuras guerras que al fin nunca peleamos.  Quiero que me preguntes, infantilmente curiosa, de la vida precolombina, del cinturón de asteroides, de Anubis, de la goleada contra la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pídeme que te dibuje los efectos del viento solar. Que te haga castillos en la arena, que persiga cangrejos, que imite el cantar de ciertos pájaros.  Pídeme cuentas y respuestas a multiplicaciones imposibles.  Pregúntame el por qué de las auroras.  Pídeme que te resuma las aventuras de Martín Romaña, y te explique las barbaridades de Willem de Kooning.  Enrédame y has que me extienda, pero no dejes que me vaya.  Pídeme que no me vaya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero volver, Cabellos de león, y no tener que decir adiós.  Sin embargo, adiós.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-7123670574512187282?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/7123670574512187282/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=7123670574512187282' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/7123670574512187282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/7123670574512187282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2009/04/1997.html' title='1997'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-221007058807473318</id><published>2009-03-25T01:48:00.002-05:00</published><updated>2009-03-25T02:05:18.916-05:00</updated><title type='text'>Albatros</title><content type='html'>El anciano renovado rompe la cáscara y se escapa victorioso del mar de albúmina que lo asfixiaba!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una frase despelucada y obscena, lo acepto.  No encontré otra más.  Otra mejor.  Verá ud., amigo lector -si queda alguno-, las letras empalagan.  Juntas, revueltas, organizadas, caóticas, entrópicas o rítmicas, igual empalagan.  Y en un arranque dionisíaco chasqueé (o chasquié, como ud. quiera), los dedos y toda la verborrea irresponsable que tuve el descaro de publicar desapareció.  Me sentí aliviado, no lo niego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora que ya duelen las coyunturas de las falanges, que mi humilde morada se corroe, que las ranas comienzan a congregarse en el baño y, lo peor, que los grillos me esperan en la entrada, me urge buitrearme un par o dos de líneas, o párrafos, vaya! haber si espanto otra vez demonios.  Y bueno, también porque otros me lo piden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, creo que ya me siento aliviado, así que dudo que vuelva a publicar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-221007058807473318?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/221007058807473318/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=221007058807473318' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/221007058807473318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/221007058807473318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2009/03/albatros.html' title='Albatros'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-1162626690238675748</id><published>2008-06-13T03:11:00.007-05:00</published><updated>2008-06-13T04:35:11.523-05:00</updated><title type='text'>Suicida No. 2 (Adagio ma non troppo)</title><content type='html'>En 1808 muere el escritor Saverio Bettinelli, de noventa años.  Sobre la mesa de noche, abierto en la página 67, descansa el cuarto de los veinticuatro volúmenes que recogen su obra.  A su diestra se encuentra, entre varios conocidos y desconocidos, Jacopo Gambarossa, joven, pálido, escuálido, quien llora con amargura sobre la carne yerta de quien fuera hasta entonces su mentor.  Insatisfecho con la afirmación del médico, quien dice que ha sido una muerte natural, Jacopo Gambarossa piensa en la forma de probar que Saverio Bettinelli no ha muerto naturalmente, sino que se ha suicidado. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lum! lu li le lí lu! lu li lí lu! lu li lí lu li le luu... (Ballade No 1., Chopin)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo que no saben los que lo rodean, ni ustedes, lectores, ni yo, es que a Jacopo Gambarossa le susurran cuatro personas, o personajes, que en realidad, bueno, en la realidad patafísica, son sólo dos, dos monstruos bicéfalos (que hasta ahora no se conocen, pero alguna vez lo harán) y cuyos nombres son, según declaraciones de la vidente Virginia de Claubert, Gabriel, Nunziatella, Asmodeo y Caxoxelis.  Qué le dice quién, no se sabrá nunca.  Pero en los abismos cerebrales de Jacopo Gambarossa se orquestan una exhumación y una autopsia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nunziatella - Mañana lloverá, y en la noche, a pesar de los miedos a las sombras, a pesar de los grillos grotescos y gigantes, a pesar del rechinar de los metales infernales, Jacopo Gambarossa excavará y excavará y silbará.  No va a encontrar al suicida.  Y entonces nosotros cuatro seremos un hálito de luz en la historia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y así sucede.  Jacopo Gambarossa extrae el cadáver, lo arrastra hasta su casa, lo acuesta, lo abre en canal, ausculta sus pulmones, revuelve el contenido estomacal, se huele los dedos, filetea las venas, busca hematomas, etcétera, etcétera, etcétera, pero no encuentra al suicida.  Se bofetea,  lo bofetea Jacopo Gambarossa, el liberto de los dos monstruos bicéfalos, y halla frente a sus ojos kilos y kilos de carne en retazos, de huesos desnudos, y una sonrisa imposible.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Trum! tut tít tat tum..turitím tat tum! turití tururum tururum tururum tururúm! (Prelude 23-5, Rachmaninoff)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Jacopo Gambarossa se desespera y recoge a Saverio Bettinelli destrozado y lo mete en un saco de lana, lo lleva hasta su fosa y lo lanza con asco y arrepentimiento.  Corre de regreso, pero hace mal en mirar atrás.  El suicida lo persigue furioso, con los ojos desorbitados, con la piel en jirones.  Jacopo Gambarossa se limpia los ojos y sigue corriendo.  Mira atrás y lo persiguen una veintena de hombres con los ojos vendados.  Más adelante un niño con la cabeza destrozada, más adelante la oscuridad de la noche y, con el epílogo de unos versos bucólicos y mentecatos en la lengua, Jacopo Gambarossa corre hacia la pared y agacha su cabeza para embestirla.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mañana ud. despertará, caerá en la cuenta de que Jacopo Gambarossa se redujo a orquídeas y caracoles y que Saverio Bettinelli todavía no ha muerto a pesar de ser ya 1808.  Pero pasado mañana sí.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-1162626690238675748?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/1162626690238675748/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=1162626690238675748' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/1162626690238675748'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/1162626690238675748'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2008/06/suicida-no-2-adagio-ma-non-troppo.html' title='Suicida No. 2 (Adagio ma non troppo)'/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9143731068202755828.post-39947249310599680</id><published>2008-05-21T03:46:00.001-05:00</published><updated>2008-05-21T03:47:51.817-05:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Non Plus Ultra&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9143731068202755828-39947249310599680?l=maiespeis.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://maiespeis.blogspot.com/feeds/39947249310599680/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9143731068202755828&amp;postID=39947249310599680' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/39947249310599680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9143731068202755828/posts/default/39947249310599680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://maiespeis.blogspot.com/2008/05/non-plus-ultra.html' title=''/><author><name>Joni Charles Machete</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11729821540786663183</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
